Una nueva clasificación reveló que seis países cruzaron este año el umbral hacia una categoría de ingresos más alta en la clasificación anual del Banco Mundial, una señal de progreso en medio de un entorno global adverso. El informe Perspectivas económicas mundiales advierte que casi una de cada dos economías en desarrollo no ha logrado reducir la brecha de ingresos con los países más prósperos desde 2019, pero identifica en la inteligencia artificial, la energía limpia y el comercio regional las claves para que la década de 2030 sea diferente.
Filipinas, Vietnam, Sri Lanka (antes Ceilán), Jordania, Microneasia y Togo ascendieron de categoría. Cada uno tiene una historia distinta que contar: un país que sale de una crisis económica, una potencia exportadora que supera a sus pares y una economía que resultó ser un 10% mayor de lo que se pensaba son solo tres ejemplos.
Desde 1987, el panorama mundial de la clasificación de ingresos ha cambiado significativamente, y la proporción de economías catalogadas como de ingreso bajo ha disminuido del 30% al 11%. Sin embargo, estos cambios no se han distribuido de manera uniforme, y algunos países han pasado de un grupo de ingreso a otro mucho más rápido que otros. La información actualizada de este año de las clasificaciones de ingresos de los países del Grupo Banco Mundial muestra que seis países subieron a una categoría de ingresos más altos, pero cada uno tiene una historia distinta que contar: un país que sale de una crisis económica, una potencia exportadora que supera a sus pares y una economía que resultó ser un 10% mayor de lo que se pensaba son solo tres ejemplos.
El 1 de julio de cada año, el Grupo de Gestión de Datos sobre el Desarrollo —el centro de datos sobre desarrollo del Grupo Banco Mundial— actualiza las clasificaciones de acuerdo con las estimaciones del ingreso nacional bruto (INB) per cápita (en inglés) correspondientes al año calendario anterior, catalogando las economías evaluadas en cuatro grupos de ingresos: bajo, mediano bajo, mediano alto y alto. La edición del presente año abarca 218 países, y los resultados (en inglés) servirán como referencia mundial hasta finales de junio de 2027.
Este año, ninguno de los países evaluados descendió de categoría. Cinco pasaron de la categoría de ingreso mediano bajo a la categoría de ingreso mediano alto: Jordania, Micronesia, Filipinas, Sri Lanka y Viet Nam. Uno subió de la categoría de ingreso bajo a la de ingreso mediano bajo: Togo. Todos alcanzaron los mismos umbrales siguiendo trayectorias muy diferentes.
VIETNAM
VietNam, el país asiático, es un ejemplo de crecimiento, no obstante superar los 100 millones de habitantes. Impulsado por un modelo orientado a las exportaciones, el país vio aumentar sus exportaciones más del 15% tanto en 2024 como en 2025, mientras que su producto interno bruto (PIB) creció un 7% y un 8%, respectivamente. El ingreso nacional bruto (INB) se expandió a un ritmo promedio anual del 10% entre 2021 y 2025, uno de los aumentos sostenidos más sólidos de la región.

FILIPINAS
Filipinas, también nación asiática, logró su reclasificación gracias a un crecimiento de base amplia. El PIB creció a una tasa promedio anual del 5,8% durante cinco años, lo que refleja avances en los principales sectores, no el auge de uno solo, sino una transformación de toda la economía. El país tiene más de 118 millones de habitantes.
SRI LANKA
Este país, nuevamente asiático, llamado antes Ceilán es un ejemplo de recuperación. Apenas tres años después de que una grave crisis económica llevara al país al borde del colapso en 2022, el PIB real creció un 5% en 2025, impulsado por un repunte en los distintos sectores y el crecimiento de los servicios financieros y turísticos. La reclasificación es un indicador de resiliencia, aunque el país apenas superó el umbral. Su población llega a los 24 millones de habitantes.
MICRONESIA
Tras una prolongada recuperación de la pandemia de COVID-19, Micronesia (Estados Federados de Micronesia), una nación de Oceanía formado por cuatro estados principales que son islas: Yap, Chuuk, Pohnpei y Kosrae tiene una población de 115,000 habitantes. Esta nación oceánica logró un crecimiento modesto pero sostenido, impulsado principalmente por la construcción y la agricultura. Una disminución significativa del ingreso primario neto atenuó las mejoras generales.
JORDANÍA
La reclasificación de Jordania, también país asiático, fue posible debido a una revisión exhaustiva de sus cuentas nacionales. Cuando el Departamento de Estadística del país completó un ejercicio de actualización del año base, constató que la economía era casi un 10% mayor de lo estimado anteriormente, como resultado de una cobertura estadística más amplia a través de encuestas actualizadas, nuevas fuentes de datos y una metodología mejorada de compilación de las cuentas nacionales. Combinados con un crecimiento sostenido del 2,8% en 2025, los datos revisados situaron claramente al país por encima del umbral. El país cuenta con 12 millones de habitantes.
TOGO
Togo, uno de los países más pequeños de África con 9 millones de habitantes pasó de la categoría de ingreso bajo a la categoría de ingreso mediano bajo, pero su caso obedece a una revisión de la población. Tras la publicación de los resultados detallados del censo de 2022, la estimación de la población del país se redujo un 11,7%. Dado que el ingreso se mide por persona, una población más pequeña da lugar a una cifra per cápita más alta, incluso sin cambios en el ingreso total. El PIB sí creció un 5,9% en 2025, y las fluctuaciones del tipo de cambio también influyeron, pero la corrección de la población fue el factor decisivo. (Fuente: Banco Mundial)
