Escribe César Sánchez Martínez / LIMA
En el liderazgo, virtudes como la actitud, disciplina, perseverancia y constancia son fundamentales para el desarrollo de las personas. Son temas claves para lograr objetivos en la vida.
Pareciera que estamos hablando de temas similares o iguales, pero en realidad son conceptos diferentes y los vamos a ver en la experiencia de dos mendigos ciegos citados en la Biblia, de los cuales uno de ellos se llamaba Bartimeo. En el presente articulo sólo vamos a analizar la actitud y la disciplina.
La experiencia de estos ciegos en la antigua Palestina es aleccionadora, cuando leemos el texto bíblico y entendemos el contexto de lo que sucedió en aquella época, podemos obtener hermosas lecciones de vida.
El evangelio de Mateo, un judío llamado también Leví, relata que había dos ciegos que estaban sentados junto al camino, que al escuchar que Jesús pasaba por ese lugar y al oír el ruido que hacía la multitud que seguía al nazareno, comenzaron a gritar: “¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!” (Mateo 20:29-34).
Por su parte, el evangelista Marcos revela que había sólo un mendigo ciego, que se llamaba Bartimeo, cuyo padre tenía por nombre Timeo (Marcos 10:46-52). También un tercer evangelista, llamado Lucas, quien era un médico de su época, revela que el propio ciego de Jericó, preguntó qué pasaba al oír tantas voces. (Lucas 18:35-43).
Ante este hecho, los gritos del mendigo ciego diciendo: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! “, hizo que quienes presidían la marcha reprendieran al ciego para que callara, pero Bartimeo, hizo lo contrario, gritó más fuerte. Persistió en su llamado y no se amilanó ante la multitud.
El ciego fue perseverante y constante, a pesar de tener todo en contra:
- No veía lo que pasaba a su alrededor.
- No conocía a Jesús, ni tenía una idea de cómo era.
- Era obligado a guardar silencio por los gritos que daba.
- Corría el riesgo de ser ignorado y perder su oportunidad.
- Pasó por alto la vergüenza y el “qué dirán”.

Pero el ciego, a pesar de todo, tuvo la actitud, firmeza (disciplina), perseverancia y buen ánimo (constancia) para lograr su propósito. Todo ello permitió mantener una actitud positiva para alcanzar sus metas.
ACTITUD
La buena actitud permitió que el mendigo ciego mantenga su propósito. El objetivo era llegar a la meta, a pesar de las dificultades que se presentaban y los obstáculos que tenía.
Una correcta actitud genera que una persona sepa tomar buenas decisiones, que sea segura de sí mismo, ponga pasión a lo que hace y que sea disciplinada. Todo está en la actitud que tenga frente a las vicisitudes de la vida.
En la vida cualquier persona puede fracasar y tropezar con una piedra. Todo está permitido, pero no se puede tropezar con la misma piedra. Hay lecciones que debemos aprender de cada caída o fracaso. Podemos tropezar con una piedra, no tenemos el derecho de volver a caer con la misma piedra. Quizá con otra piedra, pero no con la que nos hizo tropezar. De cada caída, se debe sacar lecciones valiosas para la propia vida.
Los evangelios no nos dicen si fueron ciegos de nacimiento o perdieron la vista con los años, tampoco nos revela la edad de los ciegos, aunque algunos creen que Bartimeo habría sido un cuarentón.
La historia de los ciegos o de Bartimeo se inician con la adversidad de la ceguera y de la indigencia. Pero a pesar de ello, los ciegos buscaban una solución para sus limitaciones. La adversidad nunca nos debe limitar el camino al éxito. Cuando se esmeraban para gritar más fuerte, lo que estaban haciendo es seguir luchando para alcanzar la victoria. Hay que aprender de los errores y se empieza con la actitud que tengamos frente a los problemas.
DISCIPLINA
Cuando hablamos de la disciplina, probablemente venga a nuestra mente la vida castrense o la deportiva. En ambos ámbitos, la disciplina es fundamental para lograr metas y alcanzar los objetivos planificados.
En el caso de Bartimeo, él hizo lo que tenía que hacer en ese momento, caso contrario, la oportunidad se le iba. Por eso decimos que, ante una oportunidad, dudar puede ser fatal.
Para el conferencista motivacional Alex Dey (José Alejandro Torresdey), nacido el 26 de junio de 1958 en Parral, Chihuahua, México), la disciplina “es hacer lo que se tenga que hacer, se tenga ganas o no.” Y efectivamente, la disciplina es eso.
La disciplina es una virtud que tienen las personas, cristianas o no, que son exitosas. Si ante el primer fracaso se abandona el proyecto, en realidad, hemos perdido tiempo y recursos, Pero sí se insiste y mediante la constancia, se continúa en lo que hemos emprendido, quizá fallemos otra vez, pero cada error o caída es una escuela de aprendizaje. Por eso afirmamos que el éxito es la suma de fracasos y derrotas. Se trata de continuar y seguir adelante. En el camino las cosas se van perfeccionando, mejorando y adaptándose hasta encontrar el camino hacia la victoria.
Por eso, hay que hacer lo que se tenga que hacer, tengas ganas o no. En la experiencia del reconocido conferencista motivacional, escritor, asesor de ventas y coach de vida mexicano-estadounidense, Alex Dey, la vida continúa a pesar de las dificultades que encontremos en ella.
Según sus crítico, Dey creció en la frontera México-EE. UU., fue limpiabotas, se formó con audios de superación y alcanzó su primer millón a los 26 años con una cadena de restaurantes en Texas. También fundó una empresa del sector funerario (iniciada en 1999) que ha crecido hasta contar con más de 117 funerarias en todo México.
Es considerado como uno de los hombres más influyentes en el desarrollo personal en el mundo de habla hispana. Es Autor de diversos materiales y libros, entre ellos La Biblia del Vendedor, Créalo sí se puede y Atrévete, No Pasa Nada. Debutó como conferencista en 1985, consolidándose como pionero de ventas en América Latina y recibiendo un doctorado honoris causa en 2012
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CESAR SANCHEZ MARTÍNEZ (Lima, 1957) es escritor, biblista y periodista, especializado en Economía y Liderazgo. Se formó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad ESAN. Ha realizado estudios de especialización en Buenos Aires y Montevideo. Tiene escrito más mil artículos en diversas publicaciones de América Latina, Estados Unidos y España. Como coach-mentor es conferencista en temas de Liderazgo y es director del diario digital CERTEZA (www.diariocerteza,com).
