El número de pagos digitales por persona adulta aumentó de 90 en 2021 a 625 el año pasado, lo que implicó que estas operaciones se multipliquen por casi 7 veces en el último quinquenio.
Este nivel de uso equivale a aproximadamente 1,7 pagos digitales diarios por adulto en 2025, reflejando un cambio estructural en los hábitos de pago de la población.
En este periodo, el crecimiento del uso de pagos digitales ha estado asociado principalmente a la expansión de billeteras digitales y tarjetas de pago, utilizados en operaciones cotidianas, lo que ha permitido su incorporación en segmentos donde anteriormente predominaba el uso de efectivo.
Este proceso ha sido acompañado por la modernización del Reglamento General del Sistema Nacional de Pagos, adecuando el marco normativo a un entorno de innovación, caracterizado por el desarrollo de nuevos instrumentos y canales de pago, así como por el ingreso de nuevos participantes al ecosistema de pagos.
