Por Juan Eduardo Gil Mora (*) / CUSCO
En lo que va del presente año, los reportes señalan que ya se produjeron casi un centenar de incendios forestales en varias provincias del Cusco; el informe señala que los incendios se produjeron en el mes de julio y que han sido sofocados por los bomberos forestales y la policía nacional; hecho que representa que se está equipado para el control del fuego en forma reactiva y no necesariamente para la prevención.
El fuego se produce por la interacción entre una fuente de ignición y la vegetación que conforma el paisaje; otros aspectos, como las variables meteorológicas y la naturaleza del combustible tienen influencia en el inicio y en la afección causada por los incendios. Las variables meteorológicas con mayor implicación en un incendio son la temperatura, la velocidad y la dirección del viento, la humedad relativa, la incidencia de la radiación solar y la estabilidad atmosférica. El aumento de las temperaturas en la estación cálida y seca implica una menor humedad relativa del aire, actuando estos dos factores sobre el nivel de humedad de los combustibles secos, favoreciendo por tanto su inflamabilidad. La velocidad del viento interviene en la velocidad de propagación de las llamas; las situaciones de mayor peligro son aquellas que vienen acompañadas de vientos fuertes y secos. La inestabilidad atmosférica favorece el movimiento vertical del aire caliente, facilitando el movimiento lateral del aire hacia el frente de llamas. La información sobre el estado atmosférico y de las variables climáticas, tiene el SENAMHI; consecuentemente, esta información es de fácil obtención en tiempo real y es de utilidad para la prevención.
En relación al combustible; es decir, la composición química de los vegetales presentes, que determina su contenido energético e inflamabilidad, el contenido en humedad de los combustibles vivos y secos, es de alta importancia, especialmente entre los meses de mayo a octubre, que es el período de secas y de ausencia de precipitaciones (MINAM-SERNANP, 2005). De otro lado, INDECI (2006) define como incendio forestal a la propagación libre del fuego sobre la vegetación, en los bosques, praderas, selvas y zonas áridas y semiáridas. Si el fuego encuentra condiciones apropiadas para su expansión, puede recorrer extensas superficies produciendo graves daños a la vegetación, fauna y suelo; causando importantes pérdidas ecológicas, económicas y sociales, considerando los múltiples beneficios, que los bosques prestan a la sociedad (INDECI, 2006).
Por lo analizado, los incendios forestales destruyen grandes extensiones de vegetación, siendo una de las principales causas de los procesos de fragmentación de hábitats y ecosistemas, lo que favorece la deforestación, erosión y desertificación.

I. VARIABLES INTERVINIENTES EN UN INCENDIO.
Las más importantes requeridas para la prevención son las siguientes:
1. Factores condicionantes territoriales.
a. Combustible. (cobertura vegetal). El tipo de vegetación condiciona la intensidad del fuego, esta característica intrínseca de la vegetación le brinda cierto grado de probabilidad de incendiarse, propagar y mantener el fuego; esto se conoce como combustibilidad (IDEAM, 2011). La abundancia de vegetación, es una de las variables importantes a ser considerada; dentro de las variables de peligro encontramos al combustible predominante, vinculado a la biomasa vegetal pre existente. La clasificación de esta variable está en función de la cobertura vegetal y el nivel de peligro aumenta mientras el combustible sea más propenso a la rápida ignición como sucede con hierbas, cultivos, matorrales y pastos.
b. Pendiente. Cuando se genera un incendio, este reaccionará favorablemente a las pendientes pronunciadas, donde las llamas se acercan más al combustible y propagan el fuego por radiación, convección y contacto con la vegetación precalentada y seca; a su vez, la morfología del terreno interactúa con las condiciones ambientales como los vientos y el calentamiento solar para promover o retardar el fuego (Johnson & Miyanishi, 2001; Omi, 2005). El nivel de vulnerabilidad natural es directamente proporcional a la pendiente del terreno.
2. Factores condicionantes climáticos.
Los incendios usualmente son precedidos por temporadas de déficit hídrico. Las zonas especialmente susceptibles a los incendios forestales son aquellas que tienen una estación seca y, altas temperaturas. Asimismo, pueden agravarse con los fuertes vientos que ayudan a extender el fuego sobre grandes áreas (Smith, 2001).
a. Clima. SENAMHI genera información correspondiente al mapa de clasificación climática del Perú, de acuerdo con el sistema de clasificación de climas de Thornthwaite (SENAMHI, 2018). La información está referida a precipitación, temperatura, solaridad, vientos, distribución de la precipitación pluvial a través del año y la humedad relativa media; estas variables son categorizadas de acuerdo a lo requerido para el modelo de precipitación y temperatura (CENEPRED, 2019).
b. Vientos. La propagación rápida del fuego está asociada al viento, especialmente en las pendientes pronunciadas, donde se originan vientos convectivos locales ascendentes (aire calentado por el terreno) y por lo tanto el fuego tiende a subir rápidamente incrementando la velocidad de propagación hacia el combustible que está sin arder, provocando su rápida ignición (Moscovich et al., 2014; Omi, 2005).
c. Irradiación solar. La intensidad de la radiación solar es mayor cuando la superficie terrestre es perpendicular a los rayos solares. La perpendicular sobre la superficie variará con la época del año, la hora del día y la latitud (Zárate, 2004). La vegetación como combustible estará más seca, por lo que el fuego avanzará más rápidamente (EDUCARM, s/f). A nivel anual, las zonas de mayor incidencia e irradiación de energía solar en la región Cusco, se encuentran principalmente en el sector sur, donde se dispone de 6.0 a 6.5 kW h/m2 de energía solar irradiada, mientras que las zonas de bajos valores de irradiación solar se encuentran en el norte y están principalmente en la zona amazónica del departamento con valores de 4.5 a 5.0 kW h/m2 (Global Solar Atlas, World Bank Group, 2019).
d. Evapotranspiración potencial. Es una de las variables dentro del análisis de peligro natural cuyo valor de influencia también es alta. Según SENAMHI (2010), la evapotranspiración es de alrededor de 830 mm/año para la zona andina del Cusco y superior a 1,200 mm/año para la amazonía regional. El nivel de peligro es directamente proporcional a los valores de la evapotranspiración potencial.
e. Precipitación acumulada mensual. Este es uno de las variables dentro del análisis de peligro natural cuyo valor de influencia es alto.
Temperatura máxima. El valor de influencia es alto. Las áreas con mayor temperatura serán directamente proporcionales al peligro producido por este factor
Estos factores condicionantes climáticos, los obtiene el SENAMHI; por lo tanto, es de rápida obtención y de acceso libre, por lo que se colige que el camino para controlar un incendio y reducir los daños y la alarma social que provoca, es la prevención.
II. ACCIONES DE PREVENCIÓN A SER CONSIDERADAS
Las medidas o acciones implementadas a través de normas o trabajos para evitar o reducir la incidencia destructiva de los incendios forestales, debe incluir:
• Estudios técnicos,
• Ingeniería,
• Formulación y Difusión,
• Marco Legal
• Modelamiento y pronóstico.
La estrategia de prevención debe considerar diversas variables: análisis de los focos de calor, condiciones meteorológicas, estadísticas de ocurrencia de incendios (recurrencia, afectación, área comprometida, etc.), topografía, identificación de zonas vulnerables, fortalecimiento institucional para el desarrollo de competencias en prevención y reducción de riesgos de incendios forestales. Considerando que existe riesgo latente de que se genere un incendio, se debe implementar un programa preventivo que posibilite contar con recursos humanos (personal capacitado), materiales (equipos especializados) y organizacionales (planeación) necesarios para afrontar una eventualidad de este tipo; se sugiere considerar:
1. Ecosistemas vegetales susceptibles a la incineración.
a. Matorral arbustivo.
Ecosistema sensible a Incendios por estar seco y tener abundante material combustible, el fuego les ocasiona muerte, fragmentación, degradación y posible desaparición. Esta cobertura constituye un recurso importante por tener la función de proteger las cuencas y proveer leña y plantas medicinales a la comunidad.

El matorral espinoso, constituye un ecosistema altamente vulnerable al fuego. Debe ser identificado y georreferenciado, para ser utilizado en la prevención.
b. Bosque Andino o montano. (bosque nublado, bosques relictos de Podocarpus y Polylepis, bosque seco en valles interandinos) Tiene muy baja respuesta frente a incendios, no se regeneran fácilmente y les es difícil volver a sus condiciones originales (baja resiliencia), son comunidades vegetales no adaptadas al fuego.

Los bosques montanos por ser residuales y el matorral espinoso por ser altamente combustible, deben merecer especial atención en la prevención.
c. Vegetación sabanera.
Caracterizada por un estrato arbóreo-arbustivo con dosel arbóreo de escasa cobertura, ya sea por árboles pequeños o por tener poca densidad de ellos. En época seca es altamente combustible y arde fácilmente.

La vegetación sabanera conformada por Wilka (Piptademia spp); Pisonay (Erithrina spp); Palo santo (Triplaris sp); Mot´e mot´e (Citharexylum sp); Huarango (Acacia huarango); P´ispita (Acalypha sp); Chamba (Mimosa sp); algarrobo (Prosopis pallida), en época seca es altamente combustible. Es pertinente considerar al pasto introducido con alto contenido de aceites esenciales y resinas: pasto Gordura (Melinis minutiflora). La localización es importante para la prevención.
d. La pradera andina. En época seca (abril-noviembre) posee baja humedad relativa, temperaturas superiores a 22°C, fuertes vientos, alta combustibilidad; por lo tanto, susceptibles a incendios.

La pradera andina está formada por diversas poáceas que, en época seca, constituyen un combustible con alta capacidad de ignición. La geolocalización es de suma importancia en las acciones de prevención.
e. Plantaciones con especies exóticas. Eucalipto (Eucalyptus globulus) y pino (Pinus radiata), son utilizadas en plantaciones hasta los 3,800 m.s.n.m. Estas especies son pirófilas por tener aceites volátiles en el caso del eucalipto y resinas en el caso del pino; acumulan hojarasca de difícil descomposición, facilitando la expansión de los incendios forestales.

Las plantaciones con especies exóticas pirófilas contienen aceites esenciales y resinas que favorecen la diseminación del fuego
III. ACCIONES DE PREVENCIÓN
a. Detección de áreas de riesgo. Es importante contar con información de zonas que son más vulnerables, y éstas deben ser prioritarias para implementar las medidas de prevención pertinentes; la georreferenciación de ecosistemas por las entidades competentes como el SEFOR, los gobiernos regionales y locales, sectores como agricultura y otros, son de vital importancia.
Con la finalidad de categorizar los tipos de riesgos que suelen presentarse, debe utilizarse el esquema conocido como Semáforo de Karl Lewinsking, que a continuación se transcribe, el cual incluye distintas acciones preventivas. Para determinar las áreas de riesgo se consideran factores como la cantidad de incendios ocurridos y su reincidencia, afluencia de personas, acceso poco controlado, actividades realizadas por visitantes y los sitios en donde se acumula rastrojo y material seco.
| Tabla 1. Semáforo de Karl Lewinsking. Descripción | Riesgo bajo | Riesgo medio | Riesgo alto | Riesgo muy alto |
| Temperatura | Hasta 25 °C | Hasta 30 °C | De 30 °C a 36 °C | Arriba de 36 °C |
| Humedad relativa | Hasta 50% | Hasta 40% | Menos del 20% | Abajo del 10% |
| Velocidad del viento | 0 a 10 km/h | 10 a 20 km/h | Arriba de 20 km/h | Más de 30 km/h |
| Vegetación (combustible) | Semi-húmeda | Seca | Seca o muy seca | Muy seca |
| Cielo | Nublado | Nublado a medio nublado | Soleado a medio nublado | Soleado |
| Estatus | Favorable | Pre-alerta | Alerta | Alarma |
| Semáforo | Verde | Ámbar | Rojo | Situación crítica roja |
| Acciones | Monitoreos Normales.Vigilancia de rutina.Vigilancia Permanente. Prevenciones de rutina. | Monitoreos y medidas de detección Constantes.Prevención constante. | Monitoreo intenso y detección constante en todas las áreas críticas.Vigilancia Permanente.Prevención urgente. | Monitoreo y comunicación constante con servicios de emergencia.Vigilancia extrema.Prevención extrema. |
Cabe precisar que la mayoría de la información requerida para el uso del semáforo de Lewinsking, puede ser proporcionada por el SENAMHI.
b. Construcción de franjas rompe fuego. Son senderos que todo proyecto de forestación y reforestación debe implementar; posibilita que el fuego no consuma toda la vegetación y constituye una barrera para que el fuego no avance; además, permite el acceso de vehículos y maquinarias para el control del fuego (Dascal & Böhme. 2001).
c. Construcción de reservorios contra incendios. El equipamiento en campo debe incluir la construcción de reservorios que almacenen agua para abastecer a los vehículos que controlen el fuego durante los eventos de incendio que se generen
d. Políticas Públicas a ser implementadas. Muchos países, han implementado políticas, legislación y disposiciones de emergencia para controlar y combatir tanto los incendios de vegetación como la contaminación del aire, así como para minimizar sus consecuencias (Díaz-Cartagena, 1989).
Con la debida información, los incendios forestales pueden ser predecibles, lo que permitiría diseñar e implementar estrategias y medidas de prevención eficientes. Es preciso tomar conciencia en la prevención de incendios forestales como una forma de evitar un incendio forestal potencial; en lugar de incurrir en gastos y posibles pérdidas humanas y materiales que conlleva el combatir un incendio forestal declarado.
Los objetivos de las políticas son:
Prevenir y controlar los incendios;
Proteger la salud y la seguridad pública durante estos eventos;
Prohibir el fuego abierto;
Introducir e implementar guías y normas sobre calidad del aire,
Fortalecer el control de emisiones producidas en fuentes móviles y fijas.
Fortalecer las capacidades de los organismos competentes, y
Fortalecer la cooperación y el apoyo entre organismos involucrados.
e. Detección Temprana. Pretende descubrir, localizar y comunicar la presencia de un incendio cuando aún está en una fase inicial. Para ello es necesaria la vigilancia constante de todas las áreas y contar con un adecuado sistema de comunicación entre las dependencias que tengan a su cargo la seguridad del personal.
IV. COMPETENCIAS Y RESPONSABILIDADES
1. SERFOR. Institución Competente.
El Plan de prevención y reducción de riesgos de incendios (Resol. de Dirección Ejecutiva N° 284-2018-MINAGRI-SERFOR-DE, incluye, entre otros aspectos:
Diagnóstico de las causas e impactos ambientales de los incendios y plagas forestales.
Estrategias y mecanismos de coordinación, supervisión y control.
Implementación de un sistema de prevención y control de incendios y plagas forestales en áreas críticas.
Campañas de educación para la prevención y control de incendios y plagas forestales.
Plan de trabajo anual.
Seguimiento, evaluación y monitoreo.
El Artículo 24° de la Ley N° 29763 (Ley Forestal y de Fauna Silvestre, MINAGRI, 2011), señala que el Plan Nacional Forestal de Fauna Silvestre comprende los aspectos de prevención y control de incendios forestales y en el Artículo N° 73 promueve la reducción de la vulnerabilidad de los bosques andinos ante el cambio de clima. El Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de Incendios Forestales citado, otorga competencias importantes al SERFOR como ente rector en la gestión forestal y vida silvestre.
El D.S. N° 018-2015-MINAGRI, aprueba el Reglamento para la Gestión Forestal y, en su Artículo 20° señala que los Comités de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre (CGFFS), desarrollan diversas acciones como la promoción y ejecución de actividades orientadas a la prevención de incendios forestales; el D.L. N°1237-2015,
en el Artículo 310 señala que comete delito ambiental, entre otros, el que quema todo o en parte bosques u otras formaciones boscosas, sean naturales o plantaciones. Esta Norma modifica varios Artículos del Código Penal (aprobado por el Decreto Legislativo N° 635 de1991).
El Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de Incendios Forestales –PPRRIF, aprobado por Resol. de Dirección Ejecutiva N° 284-2018-MINAGRI-SERFOR-DE, para el periodo 2019-2022, otorga competencias importantes al SERFOR como ente rector en la gestión forestal y fauna silvestre.
Existe suficiente marco legal y también una entidad competente como el SERFOR, ente rector del sector forestal que posee competencias específicas, el MINAM, la PCM, que tiene a su cargo el tema de desastres, otros sectores como Interior y Educación, y los Gobiernos Regionales y las municipalidades que, en estrecha vinculación deben de implementar los mandatos referidos a la prevención y control de los incendios forestales.
El SERFOR, en su condición de Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, responsable de promover la gestión sostenible de los recursos forestales y de fauna silvestre, presenta el Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de Incendios Forestales; consecuentemente, es esta Entidad la responsable de promover, formar comités de vigilancia y capacitar a los otros sectores en la prevención y control de los incendios forestales en el país.
2. Responsabilidad del Gobierno Local.
La Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 27972), mandata en su Artículo 09. Atribuciones del Concejo Municipal, numeral 7: “aprobar el SLGA y sus instrumentos….”; el sistema local de gestión ambiental que constituye un instrumento de gestión institucional, debe incluir la promoción y prevención de los incendios forestales en la jurisdicción municipal; de otro lado, el Artículo 73: Competencia de las municipalidades, el numeral 3. Protección y conservación del ambiente. 3. 3: señala: “Promover la educación ambiental….”; es decir, que la Municipalidad debe tener en forma activa y dinámica la educación ambiental que genere la protección de sus ecosistemas; del mismo modo, el Artículo 79: 1.4.7, está vinculado a los estudios de impacto ambiental-EIA y, el Artículo 80. 1.2, mandata: “regular y controlar la emisión de humos, gases…”; consecuentemente la municipalidad provincial o distrital tienen competencias y responsabilidades frente a eventos de fuego; desafortunadamente, no se activan estas responsabilidades ni se promueven las acciones de prevención.
Los proyectos de inversión en forestación, reforestación y restauración ecológica en el Gobierno Regional Cusco, aun cuando ha capacitado e implementado con recursos humanos, logísticos y financieros, lo cual ciertamente es adecuado; sin embargo, aún faltan las acciones de prevención.
La información generada por SERFOR y SENAMHI, debe ser socializada y utilizada en la prevención y planificación en todos los sectores, especialmente en los gobiernos locales; pues es pertinente considerar que los alcaldes presiden el comité de Defensa Civil y tiene la responsabilidad de desarrollar y coordinar las medidas de todo orden destinadas a predecir y prevenir desastres de cualquier origen; sin duda también los incendios forestales.
Las Universidades deben de impulsar investigación respecto de los ecosistemas vulnerables al fuego en el territorio regional; procesos de restauración, ecología del fuego; biología de especies forestales, erosión de suelos, revegetación y otros aspectos relacionados a la prevención de los incendios.
Los incendios forestales contribuyen al cambio climático debido principalmente a la emisión de gases de efecto invernadero-GEI- por la combustión de biomasa y a la pérdida de captura de carbono asociada a la destrucción de sumideros de carbono.
Como ha sido desarrollado, la estrategia de prevención incluye diversas variables; análisis de los focos de calor, condiciones meteorológicas, estadísticas de ocurrencia de incendios (recurrencia, afectación, área comprometida, etc.), topografía, identificación de zonas vulnerables, identificación y mensuración de ecosistemas susceptibles al fuego, fortalecimiento institucional para el desarrollo de competencias en prevención y reducción de riesgos de incendios forestales.
Con la debida información obtenida de fuentes primarias o secundarias, los incendios forestales pueden ser predecibles, esto permitiría diseñar e implementar estrategias y medidas de prevención eficientes.
Cusco, agosto de 2026.
Referencias
CENEPRED. 2019. Escenarios de riesgo por incendios forestales de la región Ancash. https://sigrid.cenepred.gob.pe/sigridv3/storage/biblioteca//8155_escenario-de-riesgo-por-incendios-forestales-en-el-departamento-ancash.pdf
Dascal, G. R. y A. Böhme. 2001. Cortafuegos, guía para la prevención participativa de incendios forestales. Casa de la Paz, SEP, Chile.
Díaz Cartagena, A. 1989. Manual de prevención y control de incendios forestales. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC), Lima.
EDUCARM. (s/f). Bloque: Incendios Forestales. In Diapositivas en power point. http://servicios.educarm.es/templates/portal/ficheros/websDinamicas/20/tema1incendios.pdf
FAO. 2007. Manejo del Fuego: principios y acciones estratégicas. Directrices de carácter voluntario para el manejo del fuego. Documento de Trabajo sobre el Manejo del Fuego No.17. Roma, Italia.
IDEAM. 2011. Protocolo para la realización de mapas de zonificación de riesgos a incendios de la cobertura vegetal -Escala 1:100.000[Protocolo].
INDECI. 2006. Manual básico para la estimación del riesgo. Lima-Perú: Dirección nacional de prevención – DINAPRE; y la Unidad de estudios y evaluación de riesgos – UEER. Lima.
Johnson, E., & Miyanishi, K. 2001. Forest fires -Behavior and ecological effects (Academic Press (ed.)).
MINAGRI. Decreto Supremo N°018-2015–MINAGRI. Decreto Supremo que aprueba el Reglamento para la Gestión Forestal. Lima.
MINAM-SERNANP, 2005. Estrategia de Gestión del Riesgo de Incendio Forestal en el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE). Lima.
Moscovich, F., Ivandic, F., & Besold, L. 2014. Manual de combate de incendios forestales y manejo de fuego. https://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta_-_manual_de_combate_de_incendios_forestales_y_ma.pdf
Omi, P. 2005. Forest fires: a reference handbook. In ABC-CLIO Inc (Ed.), Contemporary World Issues.
Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú-SENAMHI. 2010. Caracterización Climática de las Regiones Cusco y Apurímac. Lima-Perú.
SENAMHI. 2018. Mapa de clasificación climática del Perú.
Smith, J. 2001. The Facts on File dictionary of weather and climate (Facts On File (ed.); Revised).
World Bank, Global Solar Atlas 2. 2019. Technical Report. Washington, DC. USA.
Zárate, L. 2004. Estudio de las características físicas y geométricas de la llama en los incendios forestales. Universidad Politécnica de Cataluña.
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(*) M. Sc. en Ciencia y Tecnología Ambiental. Ex Gerente de Recursos Naturales y Gestión del Ambiente (GoRe Cusco); Ex Regidor de la Municipalidad Provincial del Cusco. Docente en la Escuela de Posgrado de la UNSAAC, UTEA Y UNA-P; Consultor Ambiental, Registro SENACE N° 436-2019-AGR. mundoandino2005@yahoo.es
