Al hacer una auditoría de imagen en cualquier empresa, se notan algunas deficiencias que son aprovechadas por quienes ven en los negocios, un afán de rentabilidad desmesurada, antes que buscar lucrar mediante productos y servicios con mesura y siempre mediante un precio justo y responsable.
Efectivamente, en la mayor parte de los casos, se revela que para analizar la problemática habitual de cualquier negocio, básicamente en las pequeñas y medianas empresas (PYME), no se están usando debidamente las herramientas de gestión que se traduce en el uso inadecuado de los riesgos empresariales y herramientas de control interno.
El objetivo de quienes manejan la imagen corporativa o la política comunicacional de una empresa, que no es exclusiva del área de Márketing, sino de toda la organización, es dar a conocer el producto o servicio a los compradores para fomentar una venta exitosa y fidelizar al cliente.
Por eso en las evaluaciones o auditorías del negocio se hace énfasis en los procesos de estructuración y la formación de la imagen y reputación organizacional. Se aplica metodologías integradas que se adapten a las características particulares de cada organización, para evaluar la forma de cómo se expone el producto o servicio
El análisis preliminar, arroja que son los bancos, empresas corporativas y grandes negocios quienes mejor están usando las estrategias de comunicación, por cierto basadas en fuertes inversiones publicitarias. Sin embargo, algunas instituciones microfinancieras y PYME también hacen lo propio, con resultados muy efectivos
Asimismo, la débil valoración de la reputación en los negocios y el uso inadecuado del proceso metodológico muchas veces distorsiona la imagen e identidad de las instituciones que buscan impactar en sus públicos objetivos.
Por esa razón, los periodistas, comunicadores sociales, publicistas, auditores, marketeros y economistas, recomiendan elaborar un “Perfil de imagen del negocio” para definir un programa de comunicación institucional integrada como función estratégica de la gerencia o directorio, según sea el caso.
NUEVOS CONCEPTOS
Con el proceso de globalización, uso de las tecnologías de la comunicación e información, sumada a la inteligencia artificial en los sectores de la mediana, pequeña y micro empresas, obliga a los negocios desarrollar marcas ganadoras en los sectores que siempre fueron el centro de sus operaciones.
En este caso, la misión original y fundamental de las microfinanzas que siempre fue servir a los emprendedores, en algunos casos se está perdiendo. El microcrédito como herramienta básica para luchar contra la pobreza y facilitar el desarrollo social de las personas, está cediendo espacio ante los abrumadores créditos de consumo a sola firma que, en la mayor parte, son otorgados por bancos y financieras comerciales.
También están los gastos en publicidad que invierten algunos negocios. Algunas empresas están organizando ruedas y conferencias de prensa que son elementos de campaña más sofisticada que deberían incluir la administración de riesgos reputacionales, manejo de crisis, auditoría de imagen, mercadeo, márketing corporativo, imagen institucional, publicidad, relaciones públicas, protocolo y manejo de medios de comunicación. Cada una de estas líneas de acción tiene su propia dinámica y estrategia que responde a los productos o servicios que el negocio desarrolla.
En el mundo de la comunicación social, para generar el posicionamiento de una marca ganadora, se requiere primero conocer algunos principios que es válido para todas las organizaciones, cualquiera sea el tamaño.
Toda inversión debe responder a un plan de mercadeo del producto o servicio. Por ejemplo, hay empresas que no pueden invertir porque no tienen mucho que ofrecer. A veces se promociona un producto o servicio y crece la expectativa del mismo, pero cuando no ofrece algún beneficio a los usuarios, viene el desencanto y se generan crisis que es muy bien utilizado por otros competidores más audaces.
